ASOCIACION BIBLICA SAN PABLO

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domingo, 11 de noviembre de 2012

UNA PROFECÍA ARRIESGADA (2)


UNA PROFECÍA ARRIESGADA (2)

Jerusalén era toda ella una fortaleza con sus tres murallas bien compactas, y habitada por judíos dispuestos a todo en su defensa. En la ciudad nueva y en la fortaleza Antonia, los temibles sicarios de Simón. En la ciudad baja o vieja y en el Templo, los fanáticos zelotes de Gischela.
Los romanos establecieron campamentos tanto al este como al oeste. El general Tito, desde el Monte de los Olivos, y con Flavio Josefo tomando nota, contempló la devastación de la ciudad. Los arietes romanos no podían con el tamaño ciclópeo de las piedras del Templo. Aquellas que causaron la admiración de los discípulos y otros en aquella conversación. Se luchó cuerpo a cuerpo. A finales de agosto, los romanos habían conseguido el control de todo el patio exterior del templo.. Los zelotes se refugiaron en el patio interior. En el Sancta Sanctorum se creyeron ellos seguros porque para ellos el lugar era inviolable. Allí tuvo lugar el último sacrificio vespertino el día seis o nueve de agosto, según calendarios, a las tres de la tarde. Fue entonces cuando se desató el mayor de los incendios. Los romanos se apoderaron del gran tesoro de los judíos: miles de libras de oro, plata, piedras preciosas y joyas de todo tipo. Un gran tesoro...
Los judíos se refugiaron entonces en la ciudad Alta (palacio de Herodes), y por fin después de cinco meses de asedio, durante el cual los sitiados llegaron a comer sus propios cadáveres, se rindieron sin que los romanos les concedieran ninguna negociación. Los romanos, para evitar que alguien se escondiera entre los árboles y poder huir por la noche, hicieron talar todos los árboles que rodeaban la ciudad, entre los que se supone caerían los olivos del huerto de Getsemaní. Bajando la ladera del Monte de los Olivos, Jesús lloró en su dia, previendo la devastación en el lugar donde se levanta la basílica del "Dóminus flevit" y donde .para contemplar la ciudad santa, no hay otro sitio mejor. "Los que estén en la ciudad que se alejen; los que estén en el campo, que no entren en la ciudad, porque serán dias de escarmiento.." había advertido Jesús. Jerusalén cayó en septiembre, y se cumplió otra cicunstancia prevista también por Jesús: "Pedid que no caiga en invierno... "(Me. 13,18)
Hasta qué punto quedó Jerusalén sitiada por los ejércitos, y el tipo de asedio que hubo que hacer, lo demuestra el hecho de que los romanos tuvieron que construir un muro alrededor de la ciudad, para rendir por hambre y sed a sus habitantes, e impedir que nadie escapara.
Ángel Aguirre Alvarez. Consiliario.

viernes, 12 de octubre de 2012

UNA PROFECÍA ARRIESGADA


UNA PROFECÍA ARRIESGADA



"Eso que contempláis, llegará un día en que lo derribarán, hasta que no quede piedra sobre piedra" (Luc. 21,6)

"Cuando veáis a Jerusalén sitiada por los ejércitos, sabed que está cerca su devastación" (Le. 21,20)

"Habrá una necesidad tremenda en esta tierra y un castigo para este pueblo" (Le. 21,23) "...y Jerusalén será pisoteada por los paganos"(Lc. 21,24)

¿Se puede aplicar a una profecía el calificativo de arriesgada? Sólo en sentido profano. Es lo que se podría decir hablando en términos humanos, porque siempre es arriesgado predecir el futuro.

Alguna vez los profetas bíblicos se refirieron al futuro anticipándolo y abriéndolo, pero corrientemente, ellos se refieren al presente o al pasado. La palabra es la herramienta característica del oficio profético, y la usan en instancia crítica frente al orden (o desorden) establecido, y proyecta su denuncia a todas las áreas de la vida, sea religiosa, social, económica o política, etc. Y sin embargo, la palabra "profecía" ha hecho fortuna como enfoque del futuro, tanto que el diccionario la define como "predicción de las cosa futuras en virtud de un don especial".

En sentido puramente humano, la profecía de Jesús contenida en los párrafos del encabezamiento, tiene tantos detalles precisos y está hecha para una distancia temporal tan próxima a los oyentes y posibles testigos, que sin duda podría calificarse de arriesgada. De ahí que la sorpresa ante esas palabras la expresan como nadie los propios discípulos, haciendo un comentario con mucha sutileza. Estuvieron tentados a decir: "pero Maestro, ¿cómo va a ser eso posible?". Y sin embargo, dijeron: "Maestro, ¿cuándo va a ocurrir eso?", y es que a la fuerza tenían que pedir una explicación, ante la gravedad de lo que acababan de oír.

Que las cosas sucedieron exactamente como se pronunció la profecía, lo atestiguan los hechos que los historiadores nos han transmitido. El año 70, Jerusalén fue sitiada por los ejércitos. En febrero de ese año, el Senado de Roma proclamó a Vespasiano emperador y emprendió el viaje hacia Roma. Pero Vespasiano había pactado con su hijo Tito, que Jerusalén debía caer antes de final de junio. Aquella era una promesa imposible de cumplir.



Ángel Aguirre. Consiliario

jueves, 7 de junio de 2012

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS (14)

"Esto nos confirma la palabra de los profetas,
y hacéis muy bien en prestarle atención" (2Pe. 1,19)
ESDRAS

¿Qué pretendía Esdras? Sacerdote de una familia sadoquita deportada a Babilonia, había llegado a Jerusalén en tiempos de Artajerjes I, hacia el 458 a. C. con una nueva caravana de repatriados, o en el año 398 a. C. según otra hipótesis. Como "escriba de la ley del Dios del cielo" (Esd. 7,12-21), procuró llevar a cabo una reforma religiosa y cultural, lo que revestía un interés de orden político para los persas.
Empujado por un notable fanatismo, arremetió sin piedad contra los matrimonios mixtos, y en una asamblea solemne proclamo "la ley" a la que el pueblo se había obligado mediante la renovación de la alianza (Neh.8-10). Era un momento histórico encaminado a concentrarse en el espíritu del Deuteronomio asentado durante el tiempo del exilio = ¡alcanzar la gracia mediante la observancia de la ley! Cabe decir que se trata de una Carta Magna para la renovación de la vida del pueblo israelita
Esdras, comparado frecuentemente con Moisés, pasa por ser el fundador del judaismo primitivo de corte cúltico y legal, y que se alejaba del mensaje profético. Se definió una época nueva. Tanto que la comunidad de Samaría relacionó siempre con el nombre de Esdras su separación religiosa ("Cisma samaritano"), y se atuvo sólo al Pentateuco en los tiempos posteriores. Esta separación del Sur fue definitiva desde el s. IV, aunque hoy nos es imposible señalar la fecha exacta en la que Samaría construyó su santuario sobre el monte Garizin, en Siquen. (2 Mac. 6,2).

RESUMEN.-
El testigo de Elias fue recogido por los grandes profetas: por Isaías en el s. VIII, cuando comienza el movimiento minoritario a favor de la exclusividad de Jahveh. En el s. VII se impone su veneración exclusiva con Jeremías, para quien los dioses de las grandes potencias son "obra de sus manos", "no-Dios", "aliento vano". En el s. VI ya estamos en el monoteísmo estricto, que niega la existencia de otros dioses.
Tras la concentración del judaismo en la ley, después del exilio, apenas existió un profetismo que hiciera de contrapeso a la institución. Faltó la protesta carismática. Sin duda existen aún unos pocos profetas, pero no como en la época clásica, sino que, como ocurre en el "Tritoisaías" y en el "Deuterozacarías", se han convertido en intérpretes autorizados de la tradición. En efecto, se produce entonces una notable ampliación del concepto "profecía", con su consiguiente pérdida de perfiles, pues todos los autores de las sagradas Escrituras pueden llamarse profetas en este nuevo sentido. "No nos queda ni un profeta" se lamenta uno de los salmos (Ps.79,4). Más tarde dirán los rabinos que el Espíritu Santo se alejó de Israel tras la muerte de los profetas Ageo, Zacarías y Malaquías.
Ángel Aguirre. Consiliario

domingo, 15 de abril de 2012

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

     EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

"Mirad: os enviaré al profeta Elias antes
de que llegue el día del señor grandet terrible" (mal. 3,23)
13.- NEHEMÍAS

De pronto, se desinfló la euforia escatológica, pues el año 515 a. C, en tiempos el gran rey persa Darío, se celebra la solemne consagración del "Segundo Templo". Se opina (Esd. 6, 15-18) que este segundo templo es inicialmente mucho más modesto que el de Salomón. No alberga el Arca de la Alianza, pero sí el candelabro de siete brazos (la Menorah), el que ha pasado a ser el símbolo del moderno Estado de Israel.
Ahora, el Segundo Templo no es una propiedad del rey, ni del Estado, sino Templo del pueblo, financiado por el pueblo. Con ello, el sacerdocio adquiere un nuevo peso. En el vértice del pueblo no hay un rey, sino un sumo sacerdote.
La situación será tensa durante largo tiempo en Jerusalén y en Judá. Unos setenta años después del retorno, hacia el 465 a. C, un profeta anónimo, encubierto bajo el nombre de MALAQUIAS (= mi mensajero), se queja de nuevo de la exteriorización del culto, de sacerdotes avaros, del pueblo infiel y de matrimonios mixtos. La tradición judía considera a este Malaquías como el último, el sello de los profetas.
En cualquier caso, el gran rey persa prestó oídos a círculos judíos de Babilonia que le pedían que enviara a Jerusalén a dos funcionarios procedentes de los servicios persas, como comisarios del gran rey (con séquito), a fin de llevar a cabo allí, con el apoyo del Estado, la urgente organización de la comunidad judía postexílica. Nos referimos a los reformadores NEHEMIAS, y ¿antes, al mismo tiempo, o después de él? a ESDRAS.
Aunque descendiente de una familia de exilados judíos, Nehemías había conseguido elevarse hasta el puesto de copero del gran rey en Susa. ¿Qué pretendía cuando llegó a la aún desolada Jerusalén en el año 445 a. C. con el nombramiento de "gobernador de Judá" que le había otorgado Artajerjes I?. Respuesta: de forma totalmente desinteresada (sin adquirir propiedades y sin salario, aceptando sólo productos de la naturaleza), se esforzó sobre todo en dar una seguridad externa y una reorganización interna a la Ciudad. Es decir, primero: la reconstrucción de las murallas en 52 días, contra la violenta oposición de la capital de la provincia de Samaría, y luego: una condonación de la deuda a los ciudadanos depauperados, cosa imprescindible a la vista de los negocios de usura que practicaba la nobleza de la provincia judía.
Al mismo tiempo, reordenar las propiedades, y un trasvase de la población campesina a la casi despoblada Jerusalén. Por último, medidas contra la profanación del sábado, contra los matrimonios mixtos que amenazaban la comunidad judía demográficamente débil.
Nehemías retornó a la corte persa doce años más tarde, en el 433.
Angel Aguirre Álvarez . Consiliario

sábado, 31 de marzo de 2012

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

"Porque mi casa está en ruinas mientras cada uno de vosotros se preocupa de la suya" (Ag. 1,9)
12.- DESPUÉS DEL EXILIO

Ciro II apodado el Grande, fue saludado como Justo, como Pastor, incluso como Mesías. Se convirtió para todo el mundo antiguo en el prototipo del soberano ideal. Hizo su entrada triunfal en Babel el año 539 a. C, convirtiéndose en el fundador del Imperio persa que duraría casi 200 años. Abarcaba desde el Indo hasta la costa jónica de Asia Menor, y hasta la Ia catarata del Nilo. También la franja de tierra sirio-palestina estaba en manos persas.
¿Qué trato se dio a Israel?. El sistema de soberanía implantada por Ciro se asentaba en una sorprendente tolerancia, y en la promoción de las peculiaridades culturales y religiosas de las diversas regiones del Imperio. Ni siquiera se imponía el persa como lengua del Estado. Se mantiene el arameo, que estaba extendido por todo el Oriente, y del que el arameo de la Biblia es una rama. Ciertamente esta estrategia de tolerancia obedecía a un cálculo político, pues, por otra parte, los persas gobernaron con un rígido despotismo. Pero, con todo, representaba un logro histórico. Les interesaba la estabilidad, y en cuanto a la franja sirio-palestina, era importante la tranquilidad para asegurar los caminos de tránsito.
Ya el primer año de su reinado (538), Ciro tomó la decisión de publicar un edicto. Por él se permitía la reconstrucción del Templo de Jerusalén a costa del Estado, y la devolución de los objetos sagrados del Templo confiscados por Nabucodonosor. El regreso se puso en marcha de una forma lenta. Un primer grupo conducido por Sesbasar encontró serias dificultades para instalarse en tierras de Judá, que habían sido transferidas a manos de samaritanos mezclados con inmigración de origen sirio.
Hasta doce años después del edicto (y contra la resistencia de Samaría), no se comenzó con la construcción del "Segundo Templo", en el año 520. Sucedió esto siendo Zorobabel representante del Imperio persa en Judea, y Josué sumo sacerdote.
Mucho contribuyeron también las enérgicas exhortaciones de los profetas AGEO (Ag, 1,2-4), y ZACARIAS (Zac. 4,9). Estos, en agradecimiento, proclamaron como Mesías al davídico Zorobabel, siendo ésta la primera vez en la historia del mesianismo judío, que se atribuía tal título a una persona de la época. (El libro de Zacarías contiene 14 capítulos, que la crítica actual divide en dos partes. Sólo la Ia (caps. 1-8) sería hechura de Zacarías. La 2a sería del s. IV o fines del III.). Zacarías añade una segunda figura mesiánica en la persona del sacerdote Josué (Zac. 4,1-6.10.14). Esto pone de relieve que en aquel entonces reinaba una tensa expectativa escatológica, que contaba con un inmediato reinado de Dios. Resalta también la acción salvífica de Dios enemigo de un pueblo abocado al pesimismo y a la desesperanza.
ÁNGEL AGUIRRE ÁlVAREZ. CONSILIARIO

lunes, 5 de marzo de 2012

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS





"Porque mis planes no son como vuestros planes" (Is.55,8)

 11.- DURANTE EL EXILIO


Con la catástrofe del derrumbamiento de los dos reinos judíos y el subsiguiente exilio, muchos llegaron incluso a dudar del poder de Yahveh, y se volvieron -¡en Babilonia y en Palestina!-, a los antiguos dioses cananeos o a los nuevos de Babilonia. Junto al culto de Yahveh, tuvieron amplia difusión los cultos extranjeros, cultos mixtos, superchería y magia. Los que se encontraban en Egipto, abandonaron definitivamente la idea de volver a Israel.

A diferencia de los antiguos asirios, que procuraban diseminar por todo el imperio a los deportados, para liquidar la élite del pueblo, en Babilonia se permitió a los deportados convivir en pequeñas colonias cerradas. Ellos se consideraron la mejor parte de Israel, el "resto sagrado" anunciado por los profetas.

Gracias a esta cohesión, conservaron la nostalgia de Jerusalén, como cantaron en numerosos salmos. Pagaban un impuesto anualmente para el Templo y era llevado a Jerusalén.

Sobre este telón de fondo, emergieron dos grandes figuras del exilio: EZEQUIEL y el DEUTERO ISAÍAS que confortaron la fe de los exilados, y les insuflaron una nueva esperanza.

En vista de que su autor se define como " la voz que grita" (40,6) su nombre ha quedado en el anonimato, y se le suele identificar como Segundo Isaías o Deuteroisaías. Es por tanto un profeta cuyo nombre desconocemos, pero que ejerció su vocación en los últimos años que precedieron a la caída del imperio babilónico, y cuyo mensaje está recogido en los capítulos 40-55 del libro de Isaías. Con una fuerza de convicción incomparable, anuncia la liberación de los exilados, y su vuelta a la patria, presentándolos como una nueva salida de Egipto, como una nueva marcha por el desierto, hacia Jerusalén, para reconstruir el Templo. Es el primero en anunciar un mensaje "escatológico" (relacionado con el final de los tiempos), una nueva era que vendrá a sustituir a los tiempos presentes una vez cumplido el castigo impuesto por la sentencia de Dios. Y este profeta es también el primero que, no solo sostiene aquel monoteísmo práctico que comprometa a Israel solo con Yahveh, sin tener en cuenta para nada a otros dioses, sino que defiende un monoteísmo teórico, que niega lisa y llanamente que existan

Pero ¿qué sucede en Palestina? También aquí se percibía una nueva vivacidad. Las cinco LAMENTACIONES atribuidas en tiempos posteriores a Jeremías, y de las que sólo la quinta es una lamentación del pueblo, se refieren en primer lugar al abandono y destrucción de la ciudad santa. Presentan la catástrofe como justo castigo. Con todo, es de pensar que también en Palestina se normalizó paulatinamente la situación.

¿Con qué consecuencias? En esos momentos pudo imponerse en Palestina la coherente orientación monoteísta, representada por los grandes profetas Jeremías y Ezequiel y por los historiadores deuteronómicos.

ÁNGEL AGUIRRE ÁLVAREZ. CONSILIARIO

viernes, 10 de febrero de 2012

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS



"Señor, tú me has seducido y yo me he dejado seducir; te has sobrepuesto a mí, y has prevalecido. Se ríen de mí sin cesar ... maldito el día en que nací" (Jr. 20,7.14)

10.- EL DRAMA DE JEREMÍAS                                    


Tras esos acontecimientos, los babilonios eran los dueños de la situación, y nombraron rey de Judá a Sedecías diez años después, el cual se dejó llevar de los pro­egipcios de su corte, y creyó poder intentar un nuevo levantamiento contra el imperio neobabilónico, todo eso a pesar de las incansables advertencias del profeta Jeremías.

Jeremías fue llamado a ser profeta en el año 13° del reinado de Josías. Sabemos bastantes cosas de su vida gracias a su biógrafo y secretario Baruc. Y ahora, los babilonios se presentaron de nuevo en Jerusalén, esta vez, conducidos por Nabucodonosor II, hijo de Nabopalasar. Esto sucedió en 587/86. Los egipcio tuvieron que abandonar la ciudad, que sufrió un nuevo asedio, y fue atacada y saqueada. El templo de Salomón fue pasto de las llamas, quemándose también el Arca de la Alianza, que carecía de interés para los babilonios. Jeremías que asistió con ilusión a la reforma religiosa de Josías, asiste ahora a la caída del reino de Judá.

En esta ocasión, el conquistador hace un trabajo concienzudo: la ciudad es reducida a cenizas, lo que había quedado de la clase dirigente es también deportada. Sacan los ojos al rey Sedecías. Previamente le obligaron a presenciar las ejecuciones de sus hijos y otros miembros de su corte, en el cuartel general de los babilonios. Finalmente es encadenado y trasladado a Babilonia, donde encontrará la muerte.

Los babilonios liberaron al profeta JEREMÍAS, al que Sedecías había detenido acusándole de traición. El judío Godolías, amigo de Jeremías, es nombrado alto comisario babilonio. Gobierna con moderación, pero un fanático de la casa real lo asesina, tres años después, en su residencia de Atalaya. Por temor a las represalias, Jeremías es obligado a huir a Egipto con todos los habitantes de Atalaya. Morirá en el imperio del Nilo, pero no sabemos cuándo ni dónde, despreciado y lapidado por sus mismos compatriotas.

Le fueron atribuidas, en tiempos posteriores, las cinco Lamentaciones de artística composición, compuestas en Jerusalén o en el exilio, pero bajo la impresión inmediata de los acontecimientos dramáticos. Se refieren al abandono y destrucción de la ciudad santa.

Este fue el final del reino davídico. Si exceptuamos el breve período de los Macabeos, entonces termina la independencia político-estatal del pueblo judío, que no volverá a tener un Estado hasta mediados del siglo XX, 2.500 años después.


Angel Aguirre. Consiliario


sábado, 31 de diciembre de 2011

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS



"El me dijo:-Pronuncia un oráculo sobre estos huesos y diles:-¡Huesos secos, escuchad la palabra del Señor!. Así dice el Señor a estos huesos:- Yo mismo traeré sobre vosotros espíritu, y vivir éis".(Ez. 37,5)



9.-...EZEQUIEL...



            Con todo, la reforma de Josías, aquel enérgico rey reformador tan lleno de esperanza, acabaría en tragedia.

Tres años más tarde de la caída de Nínlve, es decir, en el 609, el faraón Necao II avanzó hacia el norte con sus tropas para ayudar al ejército asirlo que sobrevivía en Jaran. El rey Josías de Judá cometió la osadía de pretender cerrar el paso al faraón en Meguido. Los egipcios lo apresaron antes de la batalla ( lo que induce circunstancias nada claras), y lo ejecutaron de Inmediato a la edad de cuarenta años. En ese Instante se esfumó la reforma de Judá. Sin embargo, lo acaecido en torno a la reforma de Josías se clavó en la memoria del pueblo, e Iba a tener futuro.

El país, pues, caía de nuevo bajo la soberanía egipcia, que luego sería suplantada por otra dominación: la del imperio neobabilónico, también llamado caldeo debido al fundador del imperio, Nabopalasar, de la tribu de los árameos. La cosa estaba clara: después de Josías la monarquía tenía los días contados. Había llegado también el final del reino del Sur, casi siglo y medio después del ocaso del reino del Norte.

En efecto, el rey Joaquín, de Judá, el reverso de su padre Josías, Intentó librarse de la dominación babilónica, y tropas de ese imperio ocuparon el país en el año 598/97, sitiando Jerusalén. Durante el asedio, Jeconías sucedió a su padre en el trono de Judá, y evitó la destrucción abriendo las puertas de la ciudad. Pero, naturalmente, la ciudad y el templo fueron saqueados, los tesoros del templo llevados a Babilonia, el joven rey, su harén y la clase alta, deportados a Babilonia. Entre los deportados se encontraba el profeta EZEQUIEL, componiendo el proverbial número de los "diez mil" (2Re. 24,14)

Ezequiel sintió su "llamada" en el 593, ya en Babilonia, y fue, junto con Isaías y Jeremías uno de los que tuvieron visiones de "llamamiento" (Ez. 1,1-3,15). Inlcialmente interpretó el exilio como castigo, porque el pueblo había apostatado de Yahvéh. Pero a partir del 587/86 comenzó a expresar con claridad creciente, la esperanza de renovación en cada Individuo, de la restauración del reino unificado, y de la reconstrucción del templo. Su visión de la resurrección de los huesos calcinados (Ez. 37,1-14) emociona a muchos judíos hasta arrancarles lágrimas. Espera que esa transformación del Individuo se llevará a cabo mediante el perdón de la culpa, la renovación del corazón, y la donación del espíritu divino.

Angel Aguirre. Consiliario.

sábado, 17 de diciembre de 2011

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS




"Yo dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, y en el nombre de Yahvéh se cobijará el resto de Israel" (Sof. 3,12)

8.- NAHUN


El profeta Nahun menciona la catástrofe que las máquinas de guerra asirías produjeron a continuación en Egipto. Hicieron tabla rasa de los célebres templos junto al Nilo. La metrópoli del Alto Egipcio no se rehízo ya más de tan duro golpe. El mundo de entonces cayó a los pies de los asirios. Desde allí hasta las montañas de Armenia y la desembocadura del Eufrates, todos los pueblos les estaban sometidos. Pero, apenas se había escalado el pináculo de la gloria, el Imperio empezó a decaer. Assurnasirpal no era un conquistador de la talla de su padre Asaradón, ni de su abuelo Senaquerib.
Ese imparable declive lo anuncia el profeta NAHUN: "Ay de la ciudad sanguinaria, toda ella mentira, llena de violencia... Allí yacen multitud de víctimas y muchedumbre de muertos, infinidad de cadáveres" (Na. 3,1,3). Se está refiriendo al fin de la ciudad de Nínive. Y no es menor el tono de la amenaza que profiere SOFONÍAS: "Luego se dirigirá el Señor contra el Norte, convertirá en ruinas a Asiría, hará de Nínive una desolación, la dejará árida como un desierto" (Sof. 2,13)
Al nordeste había surgido, en las montañas de Irán, el reino de los medos. Y la coalición medo-babilónica conquistó Asur en el año 614 a.C, y Nínive en el 612.
La derrota de Asiría concedió un breve respiro a Judá y a los otros pueblos. Trató de aprovecharlo aquel rey de Judá que muchos consideraron como el único rey que congenió con David: el rey Josías (639-609), que subió al trono a la edad de 8 años, y consideró que había llegado el momento de llevar a cabo una profunda reforma del culto.
En el año 621 acaeció un hecho que provocó una enorme conmoción. Cuando se realizaba una renovación en el templo de Salomón, se descubrió allí un libro de origen desconocido. Se trataba de una forma primitiva del DEUTERO-NOMIO, de la "Segunda Ley" como se llamó más tarde. Era un código que se hacía pasar por el gran discurso de despedida de Moisés antes de tomar la tierra de posesión. Así que creyeron escuchar en este libro la palabra de Dios. El rey ordenó que el libro fuera leído ante la asamblea en el templo. Se concentró por primera vez todo el culto en Jerusalén y en el templo, de modo que todos los sacerdotes de Yahvéh deben trasladar su residencia a Jerusalén.
El rey Josías suprimió en Jerusalén el culto extranjero, "exterminó a los nigromantes y adivinos, a los dioses familiares y demás objetos de culto abominables, que se veían en Judá y en Jerusalén" (Re. 23, 24 ).


Ángel Aguirre

sábado, 10 de diciembre de 2011

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS


"-No entrará (el rey de Asiria) en esta ciudad... -Yo (el Señor) la protegeré y la salvaré en atención a mí mismo y a mi siervo David". (Is. 37,33-35)

7.- ISAIAS B).-

Al desaparecer el reino del Norte en el año 722 a.C, el nombre de Israel fue reclamado por el reino del Sur, por Judá, que aún subsistía, y se consideró heredero único del Estado davídico. En Jerusalén nunca se hicieron a la idea de la separación de los dos reinos. "Israel ha sido derrotado, su linaje está destruido": es el testimonio extra bíblico más antiguo sobre su existencia como pueblo. El texto está grabado en una estela de color oscuro en honor del faraón Merneptáh (1.200 a.C),("Descubre la Biblia", Fdo. Martínez)

Jerusalén era la capital del diminuto reino de Judá. El rey Ezequías pudo contemplar como Asiria se había engullido el reino del Norte, y se sintió amenazado como se sintió el rey Omrí cuando Asiria se engulló a su vecino reino de Damasco, lo que le obligó a levantar la fortificada plaza de Samaría.

Por lo tanto, Ezequías se dedicó febrilmente a mejorar las fortificaciones de Jerusalén. Por entonces, allá en Babilonia, su rey Merodac-Baladan, enemigo acérrimo de Nínive, era el que más tiempo llevaba resistiendo a los asirios. Aprovechando la muerte del rey asirio Sargón, a manos de un asesino, Merodac-Baladan urdió inmediatamente un plan: envió una embajada a Ezequías con el pretexto de la enfermedad de éste, para preguntar por la salud "del hermano". Entre líneas puede leerse el verdadero motivo de la visita: "Ezequías se alegró mucho y enseñó a los enviados... la armería y todo lo que había en ella." (Re. 20,13)

El profeta Isaías lo dice claramente: "...no les ocultó nada de lo que había en el palacio y en sus dependencias" (ls.39,2), por lo cual el profeta le recriminó severamente. Allí estaban los arsenales de Judá, armamentos secretos, preparativos para el día x que estaban en curso con toda intensidad. "Ezequías ... reconstruyó... la muralla, levantó torres sobre ella y un segundo muro exterior... y fabricó gran cantidad de armas arrojadizas y escudos" (2Cr. 32,5). Llegó también a derribar viviendas para afianzar las murallas (Is. 22,10), hizo también "una alberca y canal para la traída de aguas a la ciudad" (Re.20,20)

Senaquerib, el general asirio estaba al tanto de todo eso, pero, con todo, invadió Judá, y Ezequías es sometido a tributo. El rey Acaz había conseguido apaciguar a los asirios admitiendo el culto de sus dioses. Pero Ezequías se vuelca en una reforma religiosa. Isaías le aplaude y anima. Cuando Ezequías gira hacia Egipto, denuncia esa política proegipcia e ironiza acerca de la sabiduría de los consejeros del rey.

En una segunda acometida contra Palestina por parte de Senaquerib ya como rey de Asiria, tiene lugar algo sobre lo que los comunicados asirios guardan silencio, pero que la Biblia ü\ce\"Aquella misma noche el ángel del Señor vino al campamento asirio e hirió a 185.000 hombres... Senaquerib levantó el campamento, se fue a Nínive, y se quedó a//f(Re. 19,35). El drama había terminado. Jerusalén había escapado del desastre, pero el territorio de Judá ofrecía un aspecto desastroso. La actividad profética de ISAIAS está ahora en su apogeo, y se lamenta: "Vuestro país está arrasado, vuestras ciudades incendiadas, vuestras tierras las devoran extranjeros ante vuestros ojos". (Is. 1,7)

Ángel Aguirre

sábado, 3 de diciembre de 2011

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS



"¿A quién enviaré?, ¿quién va a ir de mi parte? Respondí: Aquí estoy yo, envíame. •Él me contestó: Vete y habla a ese pueblo. (Is.6,8)

6.- ISAIAS A).-

Los profetas escritores de los ss. VIII y VII son los grandes críticos de su tiempo. Usaron un lenguaje poético y una prosa bizarra para recordar el pasado, analizar el presente y pronosticar el futuro. Son personajes solitarios, comprometidos solo con Dios.

Critican la concepción que el pueblo tiene de la historia, e. d., de una historia de falsa confianza en el poder nacional y en coaliciones equivocadas. Hay que volver a Dios y a una nueva vida.

Critican el culto que hacen los sacerdotes en sus altares, sus cantos, votos y días festivos practicados de una manera mecánica, pues llevan al hombre a pensar que eso puede asegurarle la bendición de Dios.

Critican la praxis jurídica de los que mandan, las omisiones y transgresiones de funcionarios y jueces, declarando inocentes a los culpables, condenando inocentes, dejando en la estacada a huérfanos y viudas. También los abusos de los comerciantes y terratenientes cuando provocan el empobrecimiento de los campesinos.

Ocurría además que, en el reino del Norte, en Israel, existían luchas internas para hacerse con el poder, y se agravó tanto la situación, que, cuando Israel y Aram-Damasco (ambos eran ya vasallos asirios ) quisieron obligar por las armas a Acaz, davídico rey de Judá, a integrarse en una coalición antiasiria, éste, desatendiendo el consejo del profeta ISAIAS, pidió ayuda precisamente al rey asirio Tiglatpileser III, con quien la política expansionista asiria llegó a la cima de su poder. Tiglatpileser intervino de inmediato. Se anexionó Galilea y Galaad en el año 733. Siguiendo la habitual política asiria, deportó a las clases dirigentes a Mesopotamia, y las sustituyó por otras extranjeras. Solo quedó una migaja de Estado (Efrain) convertid en estado vasallo bajo un rey proasirio.

Diez años más tarde, Salmanasar V había sucedido a su padre Tiglatpileser, cuando se produjo en Efraím un nuevo levantamiento. Samaría fue conquistada en el año 722, de nuevo fue deportada la clase dirigente (27.000 según la fuente asiría ) a Mesopotamia, y sustituida por colonos de otros países. Los exilados nunca más volverían a Israel. Eso significa el final del reino del Norte, que no volvió a renacer. Las diez tribus del Norte habían desaparecido. Solo quedaba una provincia asiria, que lleva el nombre de Samaría, habitada por samaritanos, e.d. un pueblo mixto, con clase dirigente colonial proveniente de Babilonia y Siria central. Este pueblo veneraba ahora a Yahvé y a los nuevos dioses extranjeros. Los judíos del Sur del país los despreciaban por su sincretismo.

Angel Aguirre. Consiliario

sábado, 26 de noviembre de 2011

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

EL ENTORNO DE LOS PROFETAS

"Derribaré la casa de invierno


y la casa de verano.


Serán destruidos los palacios de marfil


y desaparecerán las grandes mansiones.


Oráculo del Señor" (Am. 3,15)


5.- PROFETISMO CLÁSICO



A mediados del s. VIII, se produce un fenómeno nuevo en la historia del profetismo. Entra en escena una pléyade de profetas, cuyas predicaciones serán consignadas por escrito ( a iniciativa suya o por sus discípulos) en los llamados libros proféticos. Por eso reciben el nombre de profetas escritores, o profetas clásicos, o canónicos. Renuncian a acciones socio-políticas, se concentran exclusivamente en la palabra y en acciones simbólicas ( no mágico-mecánicas ). Sus palabras iban dirigidas a todo el pueblo y fueron recogidas en su totalidad por discípulos y conservadas en libros que llevan sus respectivos nombres.

En las biblias que manejamos, vienen en primer lugar los "profetas mayores" llamados así porque sus escritos son las más extensos: Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel. Siguen luego los "menores" que son 12 y sus escritos son más breves. Tradicionalmente vienen en este orden: Oseas, Joel, Amos, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahún, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías. Tanto del reino del Norte como del Sur. El sino de ambos reinos fue poco esplendoroso. La desaparición de ambos sería inevitable, como lo habían anunciado los profetas en numerosas ocasiones.

Cronológicamente hablando, se pueden agrupar en tres momentos:

1)                 Profetas preexílicos.

a) periodo asirio (s. VIII)

Amos, Oseas.lsaías ( cap. 1-39), y Miqueas.

b) periodo babilónico (ss. VII-VI)

Sofonías, Nahún, Jeremías, Habacuc.

2)                  Profetas exilióos (586-538 a.C.)

Ezequiel, Isaías (cap.40-55)

3)                  Profetas post-exílicos (ss.VI-ll a. C.)

Ageo, Zacarías, (cap.1-8), Isaías (56-66), Abdías, Malaquías, Jonás, Joel, Zacarías (9-14), Baruc, Daniel. En cualquier caso, fueron escasos en el periodo de unos 200 años. Exhortaron y advirtieron; amenazaron con el ocaso de los dos reinos a Israel y a Judá.

>        Acusaron de cultos extranjeros y de culto mundanizado.

>        Proclamaron una fe estrictamente monoteísta.

      >        Siguieron una línea de dura crítica social contra la clase alta cada vez más rica y contra la casta de grandes terratenientes.

Tal vez no esté ligado a ellos el anuncio de desgracias, pero es patente el predominio de amenazas de juicio.


Ángel Aguirre. Consiliario