ASOCIACION BIBLICA SAN PABLO

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sábado, 20 de abril de 2013

SAN JUAN DE AVILA INSISTE (Y 3)


SAN JUAN DE ÁVILA INSISTE (y 3)


Capítulo no desdeñable, sino importantísimo en la vida de SJA, y en su recomendación a los fieles, es el de las prácticas de piedad. Él llevaba grabada la imagen de Buen Pastor, cuya imagen es riquísima en nuestro autor y es la base de sus Memoriales a Trento. A los sacerdotes les decía:" las veces tenéis de Aquel que, por ser Buen Pastor, murió por pro de sus ovejas; pareced en el amor a Él, pues parecéis en la dignidad". ( Carta 86 IV.369). Junto pues con su vida de oración, honda experiencia de Dios, y enamorado de la Eucaristía, fue fiel devoto de la Virgen, como no podía ser menos. Son muchos los estudios que se han realizado. Entre los más recientes, el de J-L. RUIZ: " Teología Mariana de los sermones de San Juan de Ávila", Scripta de María IX (2012). Acerca del trípode avilista : Sacerdote-Eucaristía-Virgen, pueden verse las voces correspondientes en J.ESQUERDA, Diccionario de San Juan de Ávila". (Burgos 1999).

En el campo de la catequesis es elocuente modelo y un estímulo en la actualidad. Adaptándose a las necesidades concretas, compuso un catecismo en verso para cantar con los niños. Tuvo tanto éxito pedagógico, que los jesuítas lo adoptaron en sus Colegios, extendiéndose por España, buena parte de Italia, incluso África, y especialmente por América.. Los mismos niños que lo seguían, se convertían en catequistas de otros niños y de personas mayores. Los consejos que escribió para los catequistas son sumamente prácticos y válidos hoy. Propuso al C. de Trento hacer un catecismo para toda la cristiandad. Para un estudio más amplio de tema, catequético en nuestro autor: C.M.NANNEI, La "Doctrina Cristiana" de San Juan de Ávila. (Pamplona 1977). M. DEL CAMPO, "Juan de Ávila, catequista" en: El Maestro Ávila, 789-798.

Aparte del acontecimiento de su vida como fue la apertura del C. de Trento, otro acontecimiento importante fue asistir al nacimiento de la Compañía de Jesús. (Cf. J.BURRIEZA, "La Compañía de Jesús que conoció Juan de Ávila", en M.E.GONZALEZ (ed.), Entre todos, Juan de Ávila. (Madrid 2011),51-58.- A.NAVAS, "S.J. de Ávila en el entorno de la Compañía de Jesús", en GONZALEZ: Entre todos, J.de Avila, 2050-208. Estableció estrecha relación con Ignacio de Loyola, Francisco de Borja, Diego Lainez y otros miembros de la incipiente Compañía, de tal manera que S. Ignacio de L. tuvo interés en tener por escrito el parecer del Maestro Ávila sobre sus Ejercicios. De la misma manera, Sta. Teresa de Jesús tuvo empeño en que el Maestro Ávila viera el libro de su Vida (Carta 158). Y por completar este cuadro de actividades apostólicas, estuvo también cercano a la persona de S. Juan de Dios y a la institución que llevaría. En cuanto a los dominicos, trató personal y epistolarmente a Bartolomé de Carranza, Domingo Valtanás, Juan de la Peña y otros, además de intimar con Fray Luis de Granada que sería su primer biógrafo

Destacó por su pobreza personal y amor a los pobres. Pidió al Concilio de Trento una renovación de Cofradías o Hermandades para que alguna se cuidara de los pobres, especialmente con hospitales al estilo de su discípulo Juan de Dios. Un interesante trabajo de esto tiene J.L. MORENO, Juan de A., corazón de pobre. (Burgos 2004)

Toda esta actividad eclesial es un marco que decide que la declaración del Maestro Ávila como Doctor de la Iglesia, no es cuestión de azar, sino que tanto Benedicto XVI como SJA están dentro de la esencia de cristianismo, que es la caridad :"Dios es Amor, predica Amor, y envía Amor".

Los escritos del santo están en OBRAS COMPLETAS DE SJA. NUEVA EDICION CRÍTICA DE LA BIBLIOTECA DE AUTORES CRISTIANOS (BAC) 4 vols. (Madrid 2002-2003). Libro interesantes es el de J.ESQUERDA BIFET, Introducción a la doctrina de S. Juan de A. (BAC) 2000. Otros títulos serían:" S. Juan de Ávila doctor de la Iglesia" de Jorge López Teulón, Pbro. Ed. Edibesa.- ■ "Vida de San Juan de Ávila", de Baldomero Gómez, Ed. San Pablo — "S. Juan de Ávila, maestro y doctor", de López Rubio, Ed. Sigúeme—S. Juan de Ávila, santo, maestro y doctor" de Rogelio García Mateo, Ed. Secretariado Trinitario.

Ángel Aguirre Alvarez. Consiliario.

sábado, 6 de abril de 2013

NOTAS SOBRE LA JUNTA PROVINCIAL (9)


 NOTAS SOBRE LA JUNTA PROVINCIAL (9)


            Hoy quiero daros varias informaciones relacionadas con las reuniones mensuales y  la semana bíblica números 3.

            Tocante a las reuniones de asociados y en la celebrada en Santa Catalina el 7 de diciembre de 1985, la Hermana Mercedes Jiménez Castelló desarrolló el tema LA BIBLIA CUENTA UNA HISTORIA DE AMOR, con una interesante distinción entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. El Antiguo, bajo el esquema siguiente:

1.- El hombre ama al hombre.

2.- El hombre ama a Dios.

3.-Dios ama al hombre.

4.- Yahvé ama a los no israelitas.

5.- Dios ama al individuo.

6.- Caridad fraterna en el A.T.

            El N. T., bajo este esquema:

1.- El don del Padre.

2.- El amor perfecto revelado en Cristo.

3.- En la Cruz.

4.- Amor universal en el Espíritu.

5.- Los dos amores: don y comunión.

            En cuanto a la semana bíblica nº 3, tuvo lugar en la Parroquia se Ntra. Sra. De los Ángeles, en Pza. de la Constitución de Mislata.

            El día 2 de enero de 1986, como refiere al Circular nº 20, tuvo lugar una pequeña pero importante reunión entre los miembros de la Junta Provincial y los “semanistas” o charlistas responsables de las distintas conferencias de cada semana bíblica.

            La reunión, destacó algunos aspectos importantes, que recuerdo por su interés.

            Los asistentes reflexionamos sobre la experiencia adquirida en las cuatro “semanas” celebradas y haciendo autocrítica sobre las mismas se llegó a la conclusión de que cinco charlas resultan insuficientes para que los asistentes adquieran una noción elemental de lo que es la biblia. En conclusión, estas “Semanas” no pueden considerarse como un fin en si mismas, sino como un medio a través del cual queremos motivar a los fieles para que lean y estudien la Sagrada Escritura. Esto se puede conseguir  con la creación de “grupos bíblicos”: personas que se reúnan periódicamente en torno a la Biblia. Esto debería ser el verdadero fin de nuestro apostolado bíblico.

            En vista de lo cual se toma la decisión de que la Asociación haga todo lo posible para que en las Parroquias  donde se celebre una “semana bíblica” surja un grupo bíblico. Para ello, el último día de la semana se motivará a los asistentes que voluntariamente lo deseen a que nos faciliten su nombre y dirección para convocarles a una reunión; a ella asistirá un miembro de nuestra Asociación y tratará de poner en marcha al “grupo” actuando de “organizador” y acudiendo a las tres o cuatro primeras reuniones, hasta que sea elegido un moderador o animador y un secretario, que se responsabilicen del curso del grupo. De esta forma, se irán creando ”grupos bíblicos” a través de los cuáles sí es posible aprender y profundizar en la Biblia.

            Esto constituyó lo que llamaríamos “pre-semana”, de suerte que en cada Parroquia en que se fuera a dar una semana Bíblica, con un mes de antelación se constituiría una Comisión Organizadora con los siguientes objetivos:

            A).- Hacer propaganda por diversos medios.

            B).- Ambientar “bíblicamente” la sala donde han de darse las charlas con citas  de la Biblia, o sobre la Biblia, mapas de Palestina, y objetos o láminas de carácter bíblico.

            c).- Preparar una mesa con ejemplares de Biblias, Nuevos Testamentos, y libros de divulgación bíblica.


Por Francisco Pellicer Valero


LA FE HUMANA INTERPERSONAL Y LA CREDIBILIDAD DEL ACTO DE FE CRISTIANO (2)


LA FE HUMANA INTERPERSONAL Y LA CREDIBILIDAD DEL ACTO DE FE CRISTIANO (2) 



    Por Erreuve

5.-La decisión

a)       La decisión de creer reviste la forma de “yo creo en tí”;

b)       Pero debe haber algún medio para asegurar en lo posible la confianza en el otro, es decir, tiene que aparecer ante mí su CREDIBILIDAD.

c)       En otras palabras: aquel en quien creo, debo conocer a aquel a quien otorgo mi fe, DEBE  LEGITIMARSE.

d)       J. H. Newman, en su obra El asentimiento religioso” habla de la credibilidad previa al acto de fe  como una ARGUMENTACIÓN CONVERGENTE, a base de CONJUNTAR diversas experiencias, hechos y observaciones particulares y concretas. Y pone algunos casos de la realidad = creemos en la fidelidad de nuestro amigo, esposo-esposa; creemos a nuestro médico sobre nuestra salud; o que nuestra memoria no nos engaña cuando repasamos lo que hicimos ayer.

Todo este conjunto de razones, una por una, no son más que probabilidades, pero su convergencia basta para crear una CERTEZA RACIONAL sobre nuestra creencia.

e)       De la convergencia de probabilidades pasamos a la certeza en virtud de lo que Newman llama sentido ilativo, que sería la posibilidad que tiene el ser humano de poder juzgar acerca de la verdad o del error en situaciones singulares y concretas.

f)        Y dice que el sentido ilativo consiste en la capacidad de penetrar con rectitud intuitiva en los principios, doctrinas y hechos –falsos o verdaderos- y para DISCERNIR con presteza que conclusiones son necesarias, convenientes o expedientes si aquéllas se dan por supuestas.

Esto puede obrarse, bien por un don natural, bien como efecto de un largo hábito de acomodación a las diversas circunstancias.

La base de ello es algo así como la armonización de una serie de factores que, aislados uno por uno, no concluyen nada pero que relacionados –como en el caso de dos enamorados- producen una seguridad.

Newman aclara esta idea con el símil del cable compuesto de hilos diversos cada uno de los cuáles, por sí mismo, es débil, más todos juntos son tan fuertes como una barra de hierro.

g)       A señalar que el “salto de la fe”, en las relaciones humanas, como en las cuestiones religiosas, no puede ser consecuencia de una demostración científica ni matemática.

·         Ello no implica que no tenga una racionalidad propia y que su certeza no sea menos consistente.

·         El sentido ilativo  capta la credibilidad de la persona que tiene ante sí o la consistencia de la verdad religiosa.

·         Por eso se puede prestar un asentimiento racional a la revelación personal del otro o a las verdades religiosas, puesto que se puede tener un número suficientes de probabilidades convergentes a favor de la creencia.

Newman lo dice así, resumiendo el argumento: de igual modo que en matemáticas estamos justificados por el dictamen de la naturaleza, así, en virtud de un dictamen semejante, no estamos justificados en el caso de un raciocinio sobre cosas concretas, y especialmente en el caso de una investigación religiosa, a esperar a que tengamos una demostración lógica, sino que, al contrario estamos obligados en conciencia a buscar la verdad y a procurarnos la certeza por métodos de prueba que al ser reducidos a proposiciones formales no llegan a cumplir los requisitos estrictos de la ciencia.”

h)       En cualquier caso, el acto de fe sigue siendo un SALTO dado desde la libertad.

·         Esto significa, a mi modo de ver, que la credibilidad depende siempre de una decisión personal. Que nadie puede obligarnos a admitir ningún argumento para aceptar a una persona o una creencia sobrenatural.

·         Nadie cree si no quiere creer.

·         La aceptación de otro como tú personal es algo que depende siempre de la DECISIÓN libre del creyente.

6.-Finalmente, algo fundamental: desde la fe en la persona surge sin más LA FE EN SU MENSAJE: el “creo en ti” se convierte en “yo te creo”, ”acepto tu palabra” y, “porque creo en ti”, “sé que eres veraz”.


SAN JUAN DE AVILA INSISTE (2)


SANJUAN DE AVILA INSISTE (2)
Por lo dicho anteriormente, en tiempos de SJA se echaba en falta algo que, de tiempo en tiempo, es necesario en la Iglesia: hacer reformas. Él  veía muchas grietas espirituales, de comportamiento, tanto en las jerarquías como en los fieles. En su tiempo se puso en marcha el Concilio de Trento y entonces puso  en ese acontecimiento toda su esperanza, y enviaba allí ideas, sugerencias y hasta dos Memoriales. Él se erigió aquí en el alma de la reforma eclesial, y como condición “sine qua non”, señalaba que sin reforma del clero, era imposible la regeneración de la Iglesia. (Cf. A. DE LA FUENTE : “El Beato Maestro Ávila, alma de la verdadera reforma de la Iglesia española”, en Semana Avilista  (Madrid 1952) 231-250.- A. HUERGA “La reforma de la Santa Madre Iglesia según el Maestro Ávila”:Communio 3 (1970),175-225.)

                Y, desde luego, SJA como figura insigne de la verdadera reforma de la Iglesia española, tuvo repercusión importante en el Aula Conciliar de Trento. (Cf. J.I.TELLECHEA IDÍGORAS, ”San Juan de Ávila y la reforma de la Iglesia,” en: Maestro Ávila. Actas del Congreso Internacional, Madrid 27-30 Noviembre 2000 (EDICE, Madrid 2002) 47-75. Reforma que él concebía, para ser verdadera que tiene que “pasar por el corazón del hombre”, que debía ser tal que “atraiga a los pobres y alejados”.

                Ciertamente que hoy han cambiado y mucho las circunstancias y las costumbres, pero su doctrina es actual porque su criterio evangélico tiene valor innegable. P.CAYÓN  nos ofrece un decálogo o itinerario espiritual para la santificación del estado laical en : “Vocación y estado de perfección en San Juan de Ávila”,: Seminarios 201-202 (2011) y para mayor profundización L.SUAREZ, “San Juan de Ávila Maestro también de láicos”, en : El Maestro Ávila 731-742. Además, todo esto lo confirma ampliamente su  epistolario, como puede verse en sus Cartas 137, 146, 147. Y sobre que esos planteamientos son actuales, véase el SINODO DE LOS OBISPOS. XIII ASAMBLEA GENERAL ORDINARIA. Instrumentum laboris. La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana. ( Ciudad el Vaticano 2012).

                En nuestros días también tenemos necesidad de orar, y para ello, hacen falta maestros de oración. Ahí, también tenemos un ejemplo en SJA.  Entre sus primeros biógrafos, el Licenciado Muñoz, cuenta que “vivía de oración, en lo que gastó la mayor parte de su vida”. Solía orar dos horas por la mañana y dos horas por la tarde, y definía esta práctica como un habla secreta e interior con el que “el ánima se comunica con Dios”. Pero para él, no era cuestión de método, sino de actitud filial. Para ampliación de este tema, J.L. MORENO, San Juan de Ávila, Maestro de oración (Burgos 2002).

                Junto con la oración, insistía en la importancia de que el pueblo conociera la doctrina eucarística, y ponía los medios para ello. Conservamos 27 sermones suyos sobre la Eucaristía, muchos de ellos predicados en la fiesta del Corpus Christi, además de pláticas (Pláticas I 855-862), y  Advertencias al Concilio de Toledo II, 717-722. Y naturalmente ejerció mucha de su influencia en el sacramento de la penitencia. El citado Licenciado Muñoz cuenta : “ al terminar su sermón, que, de ordinario duraba dos horas, cansado, muchas veces enfermo, sin tomar alimento, se iba derecho al confesonario, y escuchaba pacientemente a cuantos se le acercaban, continuando en esta ocupación sin preocuparse de la comida hasta las 5 ó 6 de la tarde, sin mostrar cansancio, recibiéndolos con gran afabilidad y dulzura” (Cf. Bibliografía I, 245 ss.) (continuará)

                                                                                Ángel Aguirre Álvarez. Consiliario.

sábado, 2 de marzo de 2013

NOTAS SOBRE LA JUNTA PROVINCIAL (8)



NOTAS SOBRE LA JUNTA PROVINCIAL (8)


         La Circular nº 17 fue de fecha 3 de diciembre de 1985 y contiene referencias un tanto personales, vinculadas a una grave operación de estómago que tuvo luigar el 14 de noviembre anterior que logré superar gracias a Dios.
         Decía en ella que agradecía las numerosas muestras de apoyo, visitas, cartas y llamadas telefónicas, interesándose por mi salud, y pude percibir realmente la influencia de las oraciones de todos.
         En primer lugar, porque consiguió que me abandonara en los brazos del Señor y aceptara se realizase en mí Su Santa Voluntad.
         En segundo lugar, porque inspirado por Él sin duda alguna, acudí, sin conocerlos, a los mejores médicos e mi Seguro, tan competentes y eficaces todos ellos (especialista en aparato digestivo, radiólogos, experto en grastroscopias, anestesista, cirujanos) que a las tres semanas de sentirme indispuesto había sido operado con resultado satisfactorio.
         En tercer lugar, porque los días anteriores a la operación gozaba de una tranquilidad y una paz que llamaba la atención a los amigos íntimos que venían a verme diariamente. Pude hacer vida normal hasta la víspera de ingresar en la Clínica, asistiendo por las mañanas a las clases de la Facultad de Teología y trabajando en el despacho por las tardes. Cuando hablábamos de la operación, mi falta de preocupación por la misma hacía que, cuando yo intervenía, hablara de ella como si fuera otra persona la que iba a operarse: yo mismo estaba asombrado de la serenidad que en mí reinaba. Sentía pocas molestias, me encontraba en plenas facultades físicas y psicológicas y no me consideraba enfermo. Gracias a esto, sólo permanecí nueve días en la Clínica cuando el cirujano opinaba que en operaciones de este tipo se suele estar un mínimo de quince días. Los resultados de los análisis y pruebas previas a la operación fueron todos correctos. Como remate feliz al buen desarrollo de todo este proceso, los dos últimos días de estancia en la Clínica tuve la dicha de participar en las Eucaristías que se celebraron en mi habitación en acción de gracias. El cirujano esperaba que , después de las vacaciones de Navidad, podría normalizar mi vida. Yo lo deseaba muy fervientemente, ya que el mes de octubre celebramos dos semanas bíblicas y teníamos solicitadas otras seis para aquel curso.


Por Francisco Pellicer Valero

MORAL FUNDAMENTAL Y ESPECIAL (7)

MORAL FUNDAMENTAL Y ESPECIAL
            Parece a muchos que esto es demasiado duro, que la Moral Católica es demasiado estrecha. Desde luego, comparada con la ética que algunos pregonan, es muy dura. Pero ¿va contra la razón?. En absoluto: cuanto se mantiene en esa Moral halla su justificación en el mantenimiento de la dignidad de la persona, en la defensa de la paz interior y de la sociedad. Pensemos qué sería del mundo si todos siguiéramos esas normas morales con perfección y comparemos con los resultados de no hacerlo así, cosa que vemos todos los días. Algunos dicen que comportarse así es una utopía, es imposible. Es, desde luego, muy poco probable que todos se comporten así, pero es innegable que muchos lo hacen, luego no es pedir un imposible. Si la Iglesia “bajase el listón” (como se dice en deportes), ¿hasta cuanto lo debería rebajar? ¿Y, a gusto de quien? ¿Podría llegar a rebajar hasta lo ordenado por los Mandamientos de la Ley de Dios? ¿No correría este riesgo? Esto ocurre actualmente en algunos sectores incluso dentro de la misma Iglesia. Pensemos en la postura de algunos obispos alemanes, por poner un caso reciente, enfrentados con el Papa, al que exigen más “flexibilidad”. Y pensemos en lo que ocurrió cuando se publicó la encíclica de Pablo VI. La famosa “Humanae vitae”. Hubo muchos obispos que aprobaban que el papa admitiese la píldora y otros métodos anticonceptivos, y a pesar de ello, el Papa sacó adelante su encíclica que sentaba, tras mucha meditación, donde está el límite de la Moral Cristiana en ese tema tan trascendente. El supremo representante del Magisterio de la Iglesia consideró que no era él quien para contradecir en lo más mínimo la ley de Dios y de la naturaleza que ha creado.
            Son a veces temas difíciles para el hombre y la mujer, pero ahí está el ideal, el mérito, la santidad. Otra cosa de la que o habla la ética filosófica, es de que somos pecadores, pero podemos arrepentirnos y ser perdonados. Algunas religiones cristianas no tienen el sacramento de la CONFESION. Nosotros, sí, y nos ahorramos mucho dinero que otros países gastan en psiquiatras y psicólogos. Ellos no están seguros de que Dios les perdone por sus pecados; saben que por la fe se salvan, que Dios perdona, pero no están muy seguros, les remuerde la conciencia y van al médico. Pero nosotros, por suerte, sabiéndonos arrepentidos y con el firme propósito de hacer lo posible por no pecar, confesando al sacerdote lo mismo que ellos al psiquiatra, salimos convenidos de que  Dios nos perdona tal como manifiesta el representante de Cristo en ese momento.
            De todo esto que hemos comentado, se ocupa la llamada MORAL FUNDAMENTAL. Dejo para otra charla aquellos pilares concretos en los que se basa esta Moral, y muy especialmente,  los 10 mandamientos, lo que estudia la llamada MORAL ESPECIAL.


Por José Mª Catret Suay

Resumen de la conferencia impartida por el Rvdo. D. Angel Aguirre

ACTUALIDAD DE SAN JUAN DE AVILA


Resumen de la conferencia que, con el título precedente, desarrolló nuestro Consiliario D. Ángel Aguirre en la última reunión de formación del pasado 26 de enero de 2013.

            San Juan de Ávila es un modelo para la nueva evangelización. Su vida y obras son lecciones dinámicas de cómo se evangeliza. Con razón ha sido llamado por los estudiosos “doctor de doctores y maestro de evangelizadores.” A esto añadiría –escribe el arzobispo castrense  Juan de Rio Martin- que también podría llevar el apelativo de  doctor paulino. De alguna manera en la bula de canonización de 1970, Pablo VI ya lo apuntaba con estas palabras: “fue en toda verdad un apóstol, una clara imagen de la predicación evangélica y, al mismo tiempo, una copia fiel del apóstol Pablo.”
            Modernamente ha influido de manera notable en el resurgir de la espiritualidad sacerdotal a mediados del s. XX. El influjo del Maestro Ávila traspasa las fronteras de España. Su figura y obra son objeto de estudios científicos en Universidades de  América, Alemania, Francia, Italia, España. Sus criterios fueron solicitados y asumidos por el Concilio de Trento, y por Concilios diocesanos como el de Toledo, Granada o Córdoba. Pablo VI diría de él en 1969:” Recibimos de él obras imperecederas de literatura mística; la joya del Audi, filia,  el fecundo epistolario… los enardecidos sermones… las pláticas a los sacerdotes, los Memoriales al C. de Trento, el Tratado del amor de Dios, y tantos otros”
            Estamos ante un  maestro en teología, predicador, reformador, escritor, pedagogo, catequeta, consejero espiritual, humanista e inventor. Su estilo se reconoce por la naturalidad y la elegancia de la prosa. Estos son ejemplos de su doctrina y su estilo:
            “Es tanta la alteza de las cosas de Dios, y tan baja nuestra razón, y fácil de ser engañada, que, para seguridad de nuestra salvación, ordenó Dios salvarnos por fe, y no por nuestro saber. Lo cual no hizo sin muy justa causa”. (San Juan de Ávila. “Audi, filia” (II), cap. 45,2)
            “Tales deben ser los curas cristianos, que no tengan necesidad que otro mire por el ánima de ellos.” (San Juan de Ávila. “Tratado sobre el sacerdocio”, 39)
            “¿Quien habrá que no siga al vicario de Cristo viendo que él sigue a Cristo?
            ¿Quién de los eclesiásticos osará vivir como quiere viendo a su príncipe vivir vida de cruz por bien de la Iglesia? (San Juan de Ávila. “Tratados de reforma”, 43)
            “Tener en grandísima estimación y obediencia perfectísima a todas las determinaciones de la santa Iglesia católica romana, la cual nos dio el Señor por universal maestría, enseñadora y declaradora de la ley divina, pues a San Pedro y a sus sucesores dio las llaves de la ciencia y del poder”. (San Juan de Ávila. “Dialogus  inter confessarium et poenitentem”,25).
            “Así como está muy lejos de quien cree, entender claramente lo que cree, así es cosa ajena del creer cristiano haber liviandad en el creer; pues que tenemos para creer tales razones que osaremos parecer y dar razón de nuestra fe delante cualquier tribunal, por muy justo que sea, como San Pedro nos amonesta que debemos estar los cristianos aparejados”. (San Juan de Ávila, “Audi, filia (II”). Cap.32,1)
      Esto lo decía él que pasó por un proceso de la Inquisición.

                                                                                              Ángel Aguirre Álvarez